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El restaurante donde la caja, la cocina y la contabilidad son un solo sistema

Caja con mesas y comandas, documento equivalente electrónico P.O.S., recetas que descuentan insumos, reservas en línea, y la contabilidad y la nómina de tu equipo en el mismo sistema.

Reemplaza
  • Sistema POS de restaurante que no habla con el contador
  • Excel de escandallo y costos de receta
  • Re-digitar la venta del día en el programa contable
  • El cuaderno o el chat donde viven las reservas
El punto de partida

Lo que hoy te cuesta plata

  • La venta del día se vuelve digitación

    La caja cierra y alguien re-teclea lo vendido en el programa contable. Cada error es un descuadre, y el contador siempre va días atrás de lo que pasó en el salón.

  • Nadie sabe cuánto cuesta un plato de verdad

    El escandallo vive en un Excel que no se actualiza desde que subió el aceite. Los insumos salen de la despensa sin registro y el margen se descubre a fin de mes — si se descubre.

  • El documento equivalente ya no es opcional

    La tirilla de la registradora dejó de bastar: la DIAN exige documento equivalente electrónico, y el sistema de caja de siempre no lo emite.

  • Las reservas viven en el teléfono de alguien

    En un cuaderno o en el chat del administrador. Cuando esa persona descansa, el restaurante no sabe quién llega hoy ni a qué hora.

Un restaurante son tres negocios al tiempo: un servicio en salón, una cocina que transforma insumos en platos y una caja que cobra en segundos. Y casi siempre se administran con un sistema para cada uno: el POS del salón, el Excel del escandallo y el programa del contador — que se entera de todo tarde y re-digitado.

El costo de esa separación se paga todos los días. La venta re-tecleada trae errores que aparecen como descuadres. El margen por plato no lo sabe nadie, porque el POS vende «un ajiaco» y la despensa pierde pollo, papa y aceite. Y el documento equivalente electrónico — que la DIAN exige y define al sector — no sale del sistema donde de verdad se cobra.

En Kreski la caja, la cocina y los libros son el mismo sistema. La venta de la mesa emite su documento equivalente con CUDE y QR, descuenta los insumos de la receta, crea su asiento contable, y la nómina del equipo — con los recargos nocturnos, dominicales y festivos que en este sector son el pan de cada día — se liquida en el mismo lugar.

Esa es la diferencia con un POS hecho solo para restaurantes: esos resuelven la caja y te dejan la empresa por fuera. Aquí la caja es una parte de tu empresa, no una isla.

Cómo funciona

Tu día a día con Kreski

  1. 01

    El salón está en el sistema

    Pisos y mesas como son de verdad. Cada mesero entra con su PIN y toma el pedido en la mesa, y cada venta queda a nombre de quien la atendió.

  2. 02

    La comanda sale donde toca

    Cocina, barra o parrilla: cada zona tiene su impresora de red y recibe solo lo suyo. El mesero no camina a dictar, y el plato no se pierde en el camino.

  3. 03

    El comensal también puede pedir con el código QR

    Escanea en la mesa, ve la carta y pide. Su pedido entra a la misma caja y sale con el mismo documento que uno tomado por el mesero — sin una aplicación aparte.

  4. 04

    La cuenta se divide, y la propina no rompe el documento

    Cada parte de una cuenta dividida sale con su propio documento y su consecutivo, sin huecos. Y si cobras la propina después del pago, el documento se emite al cerrarla — una sola vez y con el total definitivo.

  5. 05

    El cobro con datáfono, sin re-teclear el importe

    Con el datáfono Bold integrado, el valor viaja solo de la caja al aparato y el resultado vuelve a la caja. El error de digitarle el monto al datáfono desaparece.

  6. 06

    Cada plato descuenta sus insumos

    El plato lleva su receta con gramajes: venderlo descuenta pollo, papa y aceite del inventario, no «un ajiaco». La DIAN ve el plato; tu cocina ve el costo.

  7. 07

    La mesa se reserva por internet, contra el aforo real

    El comensal solo ve las franjas donde de verdad cabe, confirma, y reagenda o cancela solo. La reserva no bloquea la mesa: sentar sigue siendo oficio del anfitrión.

  8. 08

    El día queda en la contabilidad sin re-digitar

    El cierre de caja crea su asiento contable, y ningún pedido se queda cobrado sin su documento: lo que no salió en el momento, sale en el cierre.

Preguntas frecuentes

¿La caja emite el documento equivalente electrónico P.O.S.?

Sí. Cada venta sale con el número de tu resolución de numeración, su CUDE y un código QR que lleva al documento en el catálogo de la DIAN. Las devoluciones salen como nota de ajuste referida al documento original. Solo hace falta la resolución de numeración del documento equivalente — es un trámite aparte del de facturación electrónica, así que pídesela a tu contador desde el primer día.

¿Tengo que identificar a cada cliente para poder cobrar?

No. La venta de mesa o de mostrador sale a consumidor final, sin pedirle datos a nadie. Y si un cliente pide factura electrónica con su NIT, se hace desde el mismo sistema y entra al ciclo normal de facturación.

¿Controla el costo de las recetas?

Sí. Cada plato lleva su receta con gramajes, y venderlo descuenta los insumos — en gramos y mililitros — del inventario. El margen se calcula contra lo que cuesta la receta, no contra un plato que «cuesta cero». Se puede arrancar sin recetas y cargarlas después, empezando por los platos que más vendes.

¿Se integra con Rappi o con DiDi?

Con Rappi, sí: los pedidos entran a la misma caja — con su comanda y su documento equivalente — y la carta se publica desde el sistema. Se acaban la tableta aparte y el re-tecleo. Para ponerla en marcha hace falta el alta como socio de integración ante Rappi; es el trámite que más tarda, así que se pide el primer día de la implementación. DiDi aún no tiene integración: esos pedidos se digitan como una venta más.

¿Funciona con datáfono?

Con el datáfono Bold (Smart y Smart Pro) la integración es completa: el importe viaja solo de la caja al datáfono y el resultado vuelve a la caja. Cualquier otro datáfono se sigue usando como siempre, registrando el cobro con su método de pago — solo que el importe se digita en el aparato.

¿Hay pantalla de cocina?

Todavía no: las comandas salen impresas, con una impresora de red por zona — cocina, barra, parrilla — y cada una recibe solo sus categorías. Eso cubre bien la mayoría de salones. Si tu operación depende de una pantalla de cocina con tiempos y alertas, preferimos hablarlo antes de la demo.

¿Lo vemos con tu operación de restaurantes?

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