Sabes quién marcó y desde dónde, sin tratar a nadie como sospechoso
Marcaje con foto, zonas autorizadas por sede, recorrido de la jornada para quien trabaja en calle y la opción de bloquear el marcaje desde el celular propio. Con las fotos borrándose solas y sin impedirle a nadie registrar su día de trabajo.
- Excel de control de asistencia
- App de marcación que no habla con la nómina
- Reloj biométrico con su propio software aparte
- Planilla de firmas en la recepción
- Capturas de pantalla de WhatsApp como prueba de que alguien llegó
- Sábana de turnos rotativos pintada a mano en Excel
En casi toda empresa con gente fuera de la oficina hay un archivo de Excel donde alguien consolida a mano quién trabajó cuánto, y una conversación incómoda a fin de mes cuando ese archivo no coincide con lo que la persona recuerda.
El problema no es que falte una aplicación de marcación. Es que la marcación vive en un lado, las horas del proyecto en otro y la liquidación en un tercero, así que cualquiera de los tres puede decir algo distinto y nadie sabe cuál manda.
Marcar deja evidencia, no sospecha
Cada marcación puede llevar una foto, con vista previa para que el empleado se vea antes de confirmar. Sirve para lo que sirve: que una persona pueda revisar un caso dudoso. No hay reconocimiento facial —no se compara contra ninguna foto patrón— y las imágenes se borran solas a los siete días, porque son datos personales y conservarlos indefinidamente es un riesgo que no compensa nada.
Si la cámara falla, la asistencia se registra igual y queda marcada para revisión. Nadie pierde el registro de su jornada porque un lente no respondió.
Las zonas dicen dónde, y dicen también cuándo no lo saben
Se definen por sede —un punto y un radio— para toda la compañía o para empleados concretos. Una marcación fuera de zona abre una revisión, avisa al responsable y queda en el historial con su aprobación o su rechazo.
Y hay una distinción que casi nadie hace: una ubicación sacada de la IP dice la ciudad, no la calle. Cuando el permiso del navegador está negado, la marcación sale como sin verificar, no como fuera de zona. Señalar a alguien con un dato que no se midió es peor que no medirlo.
El recorrido, para quien de verdad trabaja en calle
Técnicos, domiciliarios y comerciales en ruta pueden tener el recorrido del turno en un mapa, no solo el punto de entrada y el de salida. Va apagado por defecto y se prende empleado por empleado, se graba solo mientras el turno está abierto y se purga a los pocos días.
Lo que más nos importa de esta pantalla es lo que no dibuja: si el teléfono se bloqueó, ese tramo sale punteado y con sus horas, no como una línea recta. Unir dos puntos con una raya sería afirmar un camino que nadie midió — y en una discusión laboral, eso es exactamente lo que no se puede hacer.
Para las operaciones que no paran
Una planta, una mina, una empresa de vigilancia o una clínica no tienen horario de oficina: tienen cuadrillas que rotan. Ahí la programación vive en una sábana de Excel que alguien pinta a mano cada mes, y que nadie cruza contra quién marcó de verdad.
Con los turnos rotativos esa sábana sigue existiendo —persona por día, con sus colores—, pero sale del patrón de cada cuadrilla, avisa mientras se edita si un turno queda corto de gente, y al cierre del periodo cuenta sola las horas que van a la nómina. El que programa deja de pintar celdas y pasa a mirar las que se salen de la regla. Antes de soltar la hoja conviene poner a prueba cualquier cuadro de turnos rotativos con tres cosas: un mes generado desde un 4×4, quién llegó tarde contra su turno y los recargos hasta la liquidación.
Y todo termina donde tenía que terminar
Las horas no se vuelven a digitar: están en el mismo sistema donde se liquida la nómina y donde se calcula la rentabilidad de un proyecto. El Excel de la quincena deja de existir porque deja de hacer falta, no porque alguien se acuerde de no usarlo.
Cuándo lo necesitas
- Tienes gente en calle y no sabes si el reporte de horas corresponde con dónde estuvo
- El control de asistencia vive en un Excel que alguien consolida a mano cada quincena
- Pagas un reloj biométrico que no se habla con la nómina
- Los turnos rotativos se programan en una sábana de Excel que alguien pinta cada mes
Qué puedes hacer
-
Foto en el marcaje, con vista previa
El empleado se ve antes de confirmar, desde el quiosco o desde la barra de Kreski. Si la cámara no responde, la asistencia se registra igual y queda señalada para que Recursos Humanos la mire: nadie pierde su jornada porque falló un lente.
-
Las fotos se borran solas
A los siete días por defecto, y el plazo se configura. Solo las ven los encargados de asistencia. Es dato personal, y guardarlo para siempre es un riesgo que no compensa nada.
-
Zonas autorizadas por sede o por persona
Un punto y un radio, para toda la compañía o para empleados concretos. El marcaje fuera de zona abre una revisión con su aprobación o rechazo, avisa al responsable y queda en el historial.
-
Distingue el GPS del navegador de la ubicación por IP
Una posición sacada de la IP dice la ciudad, no la calle. Cuando el permiso está negado, el marcaje sale como sin verificar y no como fuera de zona: acusar a alguien por un dato que no se midió es peor que no medirlo.
-
Recorrido de la jornada para quien trabaja en calle
Técnicos, domiciliarios y comerciales en ruta pueden ver el recorrido del turno en un mapa, no solo la entrada y la salida. Va apagado por defecto y se prende empleado por empleado.
-
Los tramos sin medición se dibujan como huecos
Si el teléfono se bloqueó, esa parte del mapa sale punteada y con sus horas. Unir los puntos con una línea recta sería afirmar un camino que nadie midió, y eso en una discusión laboral es exactamente lo que no se puede hacer.
-
Turnos rotativos en una sábana que sale del patrón
7×3, 4×4, 6×2, 24×48 o el que uses: cada cuadrilla arranca su patrón y la sábana de persona por día se llena sola. Avisa mientras la editas si un turno se queda sin la gente comprometida o si se pasa el tope de vacaciones de la cuadrilla.
-
El turno, contra la marcación
Cada turno se cruza con las marcaciones que lo tocan: quién llegó a tiempo, quién llegó tarde y cuántos minutos, quién no llegó y quién se fue temprano. Y el recordatorio de marcar llega con el turno de cada persona, no con un horario fijo.
-
Las horas del turno llegan a la nómina
Al cerrar el periodo, las horas nocturnas, dominicales, festivas y extras entran a la liquidación como novedades, una por concepto, sin que nadie las vuelva a digitar. Y cada persona ve sus turnos publicados desde su propia aplicación.
-
El marcaje desde el celular propio se puede bloquear
Un ajuste de la compañía obliga a marcar desde el quiosco o desde un computador, para las operaciones donde marcar desde la casa no tiene sentido.
Se conecta con el resto de tu negocio
Es la diferencia entre sumar otro programa y tener por fin todo en un solo lugar.
-
Con tu nómina
Las horas trabajadas y los recargos salen del mismo sistema donde se liquidan, sin volver a digitarlos.
-
Con tus proyectos
Las horas de la jornada y las horas del proyecto conviven, así que la rentabilidad no depende de dos planillas.
-
Con tu equipo
Cada empleado consulta sus propias marcaciones desde su autogestión, sin pedírselas a nadie.
Incluida en todos los planes. Los turnos rotativos se activan en la implementación, sin costo aparte. Ver planes
Lo que más nos preguntan de esta suite
¿La geocerca impide marcar si el empleado está fuera de la zona?
No, y es una decisión, no una carencia. Si alguien está a cuarenta kilómetros, su asistencia se registra igual y queda señalada como fuera de zona, con su revisión y su aviso al responsable. No se le puede negar a una persona el registro de su jornada de trabajo porque un GPS diga una cosa u otra. Conviene saberlo antes de una demostración, porque control de ubicación suele entenderse como bloqueo.
¿Hace reconocimiento facial?
No. Guarda la foto para que una persona la mire, y nada más. No la compara contra una foto patrón, no verifica identidad y no detecta si alguien le puso una imagen al lente. Es una ayuda para la revisión humana, no un sistema biométrico, y llamarlo de otra forma sería venderte algo que no está.
¿El recorrido sigue al empleado con el teléfono bloqueado?
No. Se graba desde el navegador, y un navegador no tiene ubicación con la pestaña cerrada ni con el teléfono bloqueado. Es el techo de la plataforma web, no algo que falte por construir. Por eso los tramos sin medición salen punteados y con sus horas: el mapa muestra lo que se midió y deja ver lo que no.
¿Se puede detectar una ubicación falsa?
No. Las aplicaciones que simulan ubicación engañan al control. La geocerca sirve para gestionar y para conversar con el equipo, no como prueba forense, y quien te la venda como infalsificable te está vendiendo otra cosa.
¿Rechazar una ubicación descuenta horas o toca la nómina?
No. La revisión de una marcación fuera de zona no anula la asistencia, no descuenta tiempo y no modifica la liquidación. Es insumo de reporte y de conversación con la persona. Cualquier consecuencia laboral es una decisión de la empresa, tomada por personas, con el procedimiento que corresponda.
¿Los turnos se arman solos?
La sábana sale sola del patrón de cada cuadrilla y avisa cuando falta gente, pero no optimiza la programación ni hay intercambio de turnos entre compañeros: los ajustes los hace quien programa, con la brocha sobre la misma sábana. Las vacaciones se siguen pidiendo y aprobando en ausencias, y los turnos rotativos se activan en la implementación para las operaciones que los necesitan.
¿Las zonas pueden tener cualquier forma?
Son círculos: un punto y un radio en metros. No hay polígonos ni recintos irregulares, así que un lote en forma de L se cubre con un radio generoso o con varias zonas. Para diez sedes son diez fichas; si son cincuenta, conviene contemplar el tiempo de cargarlas.
¿Lo vemos con tu operación real?
Primero conocemos tus procesos, y en la demo te mostramos Asistencia y jornada funcionando con un caso como el tuyo. Sin compromiso.