Lo que fabricas, lo que reparas y los equipos con los que lo haces
Planeas contra la demanda que esperas y lanzas la reposición antes de quebrar; las órdenes consumen materia prima y entregan producto terminado al mismo inventario, con terminal táctil en el piso de planta, cronograma por centro de trabajo y una sola lista de materiales para todas las medidas, más reparaciones, mantenimiento preventivo y flota.
- Hoja de cálculo del plan de producción de cada semana
- Excel de órdenes de producción
- Tablero de programación de planta en la pared
- Una lista de materiales distinta por cada medida
- Reloj de piso para cronometrar las órdenes
- Cuaderno del taller de reparaciones
- Recordatorios de mantenimiento en el calendario de alguien
- Excel de kilometraje y mantenimientos de vehículos
Hay un tipo de empresa que casi ningún software para PyMEs en Colombia atiende bien: la que fabrica, arma o repara. Lleva el inventario en un sistema, las órdenes de producción en un Excel, el taller en un cuaderno, y el mantenimiento de las máquinas en la memoria del jefe de planta.
El problema no es la falta de herramientas: es que ninguna sabe lo que hace la otra. Se produce sin saber si hay materia prima, se compra lo que ya estaba en bodega, y la máquina se para justo el día del pedido grande.
En Kreski es el mismo sistema. La orden de producción consume del inventario y entrega al inventario. El taller factura al cliente que ya está en tu CRM. Y los equipos tienen su plan de mantenimiento con fecha, para que la parada sea programada y no una sorpresa.
Órdenes de producción
Taller y mantenimiento
- Órdenes en curso 12
- Terminadas este mes 48
- Equipos en mantenimiento 3
Órdenes de producción
- MO/00142 Estructura metálica tipo A 40 u En proceso
- MO/00141 Marco en aluminio 1.2 m 120 u Terminada
- MO/00140 Tablero de control 12 V 25 u Por iniciar
- Entra Marco en aluminio 1.2 m +120 u
- Salen perfiles y tornillería de Bodega Principal −360 u
Mantenimiento preventivo de la troqueladora T-2: 14 de agosto.
Qué puedes hacer
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Planeas contra lo que esperas vender, no solo contra lo que ya te pidieron
La matriz de producto por período: escribes la demanda que esperas, ves el inventario proyectado semana a semana y lanzas la reposición antes de quebrar. Es la pantalla con la que se decide qué se fabrica el lunes, y hasta hoy vivía en una hoja de cálculo aparte del sistema.
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El pronóstico baja solo por la lista de materiales
Lo que esperas vender del producto terminado se convierte en demanda de sus componentes, y de esos en la de los suyos, nivel por nivel. No hay que planear el insumo aparte: sale de lo que planeaste arriba.
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El plan sugiere; lanzar sigue siendo tuyo
Nada se crea solo: no hay ningún proceso que abra órdenes por su cuenta. Lo que el plan propone nace en borrador y confirmarlo es la aprobación. Y si un producto ya tiene regla de reabastecimiento, la fila te avisa de que hay dos motores mirando lo mismo.
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Cuando sabes algo que el sistema no, lo fijas — con motivo
Una celda ajustada a mano exige decir por qué, y el motivo queda en el historial. El recálculo jamás la pisa: si la sugerencia cambia, la celda te avisa y tú decides si conservas la tuya o adoptas la nueva.
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Cada cifra del plan se abre y se audita
La demanda real y lo que ya viene en camino abren exactamente los movimientos que las componen. Un número que no se puede auditar no se muestra.
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El piso de planta tiene su propia pantalla
Cada centro de trabajo ve su cola en una tablet táctil, con el tiempo corriendo en cada tarjeta y un aviso al llegar al 80 % y al 100 % de lo estimado. El operario inicia, pausa dejando dicho el motivo del paro y cierra registrando lo que consumió y lo que se perdió. Como el motivo del paro queda guardado, al final del mes puedes responder por qué se detuvo la planta en vez de suponerlo. Y va sincronizada: si el supervisor arranca la orden desde el computador, la tablet lo refleja sin que nadie recargue nada.
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Una sola lista de materiales para todas las medidas
Si haces el mismo modelo en varias tallas, no llevas una lista por cada una. Las medidas viven en el producto y cada línea de la lista dice cómo depende de ellas, así que cambiar un insumo se hace una vez y no seis. Sirve igual para un clóset por anchos, un vidrio a corte, una cortina por alto o un colchón por tamaño, y el redondeo va hacia arriba, como manda el sentido común del taller: si falta un poco, se consume la unidad entera.
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La planta en una línea de tiempo, por centro de trabajo
Cada centro de trabajo es una fila y cada orden una barra, con precisión de hora, no de día. El color dice el estado sin que tengas que abrir nada: bloqueado en rojo, lista para empezar en ámbar, en curso en azul y terminada en verde. Reprogramar es arrastrar la orden a otra hora u otro centro.
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La orden de producción mueve el inventario sola
Al terminarla, los componentes salen y el producto terminado entra. Sin ajustes manuales ni un conteo aparte para saber qué materia prima queda.
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Sabes qué te cuesta producir
El costo del producto terminado sale de los materiales y del trabajo que realmente consumió, no de una estimación que alguien mantiene en una hoja.
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La lista de materiales, en un solo lugar
Qué lleva cada producto y en qué cantidad. Cambias la receta una vez y las órdenes siguientes la toman.
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Reparaciones con su historia
Lo que entra al taller queda registrado con qué se le hizo, qué repuestos llevó y qué se le cobró al cliente — que es el mismo cliente del CRM.
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Mantenimiento preventivo que avisa
Los equipos tienen su plan y su fecha, así que el mantenimiento deja de depender de que alguien se acuerde o de que la máquina se pare.
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Los daños se reportan y se atienden
Quien opera reporta la falla y queda como solicitud asignada, con su seguimiento, en vez de un mensaje suelto por chat.
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Tus vehículos, con sus costos
Contratos, seguros, combustible y servicios por vehículo, para saber cuánto cuesta de verdad mover tu operación.
Se conecta con el resto de tu negocio
Es la diferencia entre sumar otro programa y tener por fin todo en un solo lugar.
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Con tu inventario
Producción y bodega son el mismo sistema. Lo que se consume y lo que se produce se ve al instante.
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Con tus compras
Lo que falta para producir se ve contra lo que ya está pedido a proveedores.
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Con tu contabilidad
El costo de producción entra a los libros desde la operación real, no de un cálculo aparte.
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Con tus clientes
La reparación queda pegada al cliente que la trajo, con su cotización y su factura.
Incluidos en todos los planes. Ver planes
Cómo se ve esto en tu negocio
La misma suite, contada desde el día a día de cada industria.
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