Sabes qué proyectos te dejan plata, no solo cuáles te tienen ocupado
Para agencias, consultoras y estudios que venden tiempo y conocimiento. Horas que sí se registran, rentabilidad real por proyecto y facturación electrónica válida ante la DIAN, en el mismo sistema.
- Excel de horas por proyecto
- Herramienta de gestión de proyectos aparte
- Cálculo manual de rentabilidad al cierre
- Software del contador desconectado de la operación
Lo que hoy te cuesta plata
-
El margen se descubre al final. O nunca.
El proyecto se entregó, el cliente quedó contento y nadie sabe si dejó plata. Cuando la cuenta se hace tres meses después, ya no sirve para cotizar el siguiente.
-
Se factura menos de lo que se trabajó
Las horas se registran el viernes, de memoria, o no se registran. Lo que no queda anotado no se cobra, y esa fuga no aparece en ningún informe.
-
Los freelance quedan por fuera del sistema
El contratista es parte del equipo pero no del software, porque sumarlo cuesta una licencia. Sus horas terminan en un WhatsApp y su costo, en ninguna parte.
-
Cotizar, ejecutar y facturar viven separados
La propuesta está en un documento, el trabajo en un tablero y la factura en el programa del contador. Tres versiones de la misma verdad que alguien tiene que cuadrar.
Una firma de servicios vende dos cosas: tiempo y criterio. El criterio no se mide, pero el tiempo sí — y es donde se decide si el negocio es rentable o solo está ocupado.
El problema no es que falten herramientas. Es que las que hay no se hablan. El tablero sabe qué tareas están abiertas pero no qué cuestan. La hoja de horas sabe cuántas se trabajaron pero no cuánto valen. El software del contador sabe qué se facturó pero no contra qué. Y la rentabilidad, que es la única cifra que de verdad importa para cotizar el próximo proyecto, no vive en ninguna de las tres.
En Kreski es el mismo dato visto desde tres pantallas. La hora que registra alguien del equipo tiene un costo, se imputa a un proyecto, se aprueba, se factura y aparece en la contabilidad. No hay sincronización que se pueda romper, porque no hay sincronización.
Lo que cambia en la práctica es el momento en que te enteras: en vez de descubrir al cierre que ese cliente salió caro, lo ves mientras todavía puedes hacer algo al respecto.
Tu día a día con Kreski
- 01
La oportunidad entra y se cotiza
El prospecto queda en el CRM con su historia. La cotización sale de ahí, no de una plantilla suelta que alguien guardó en su escritorio.
- 02
Aprobada, se vuelve proyecto
Con sus tareas, sus responsables y su presupuesto de horas. Lo que se vendió y lo que se va a ejecutar son el mismo dato, no dos documentos que se parecen.
- 03
El equipo registra sus horas
Con cronómetro mientras trabaja o en la grilla semanal. Los contratistas las registran desde su propio acceso, sin consumir una licencia de usuario.
- 04
Se aprueban y se cierra el periodo
El aprobador devuelve lo que está mal con un motivo escrito. Cerrado el periodo, nadie mueve horas hacia atrás — que es lo que hace que la cifra por fin sea confiable.
- 05
Se factura lo aprobado
La factura sale electrónica y válida ante la DIAN, con su CUFE, desde el mismo lugar donde se registraron las horas. Sin exportar, sin volver a digitar.
- 06
La rentabilidad se ve sola
Ingresos contra costos del proyecto, incluida la mano de obra. Ya no es un cálculo que alguien hace al final, es una cifra que está ahí mientras el proyecto corre.
Las partes de Kreski que sostienen tu operación
Cada una es una parte del mismo sistema, no una herramienta que toca conectar.
- Proyectos y servicios El corazón del sector. Horas con validación y bloqueo de periodo, portal para contratistas y rentabilidad por proyecto. Ver la suite
- Ventas y clientes El CRM donde vive el prospecto y de donde sale la cotización que después se vuelve proyecto. Ver la suite
- Contabilidad y facturación electrónica La factura electrónica y la contabilidad de la firma, alimentadas por lo que de verdad se ejecutó. Ver la suite
- Firma electrónica Propuestas y contratos firmados electrónicamente, sin imprimir ni perseguir a nadie. Ver la suite
- Inteligencia artificial y tableros El tablero donde se ve la carga del equipo y el estado de los proyectos sin pedir un informe. Ver la suite
Preguntas frecuentes
¿Puedo saber de verdad si un proyecto me dejó plata?
Sí, siempre que el costo por hora de cada persona esté cargado. Es el paso que más se olvida y el que más distorsiona: si el costo queda en cero, el proyecto muestra margen perfecto. Por eso lo dejamos configurado durante la implementación en vez de dártelo como tarea.
¿Los contratistas y freelance consumen una licencia?
No. Registran sus horas desde un acceso de portal, que no cuenta contra los usuarios de tu plan. Es una de las razones por las que el precio por empresa funciona bien en este sector.
¿Sirve si facturamos por horas y también por proyecto cerrado?
Sí. Puedes facturar por las horas aprobadas del periodo o por hitos del proyecto. En ambos casos la rentabilidad se calcula contra el costo real de lo que se trabajó.
¿Qué pasa si alguien registra las horas tarde?
Mientras el periodo esté abierto, las registra normal. Una vez cerrado, el bloqueo por fecha impide editar hacia atrás — que es justo lo que hace que lo facturado y lo aprobado coincidan en vez de cambiar cada vez que alguien lo mira.
¿Tengo que migrar toda la firma de una vez?
No. Lo sano es arrancar por proyectos y horas, que es donde más duele, y sumar facturación y contabilidad por fases. Cada área que entra se conecta sola con las anteriores.
¿Lo vemos con tu operación de servicios profesionales?
Agenda una demo y te mostramos Kreski con un caso como el tuyo, no con datos de ejemplo.