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Cómo dejar un ERP heredado sin perder tu historia contable

Cajas de archivo apiladas junto a un rollo de cables de red viejos, en una oficina moderna.

El miedo que más migraciones detiene no es el precio del sistema nuevo — es una frase: «¿y qué pasa con toda mi historia?». Años de facturas, asientos, nóminas y kárdex que nadie quiere perder. La respuesta corta cambia la conversación: el histórico no se migra, se conserva. Lo que se migra es el presente — maestros, saldos y documentos abiertos —, y la ley colombiana está escrita exactamente para permitirlo así.

«Migrar todo el histórico» es la pregunta equivocada

Parece prudente pedir que los diez años de movimientos crucen al sistema nuevo. En la práctica es la forma más cara de sabotear el proyecto:

  • Cada asiento viejo habría que homologarlo a un plan de cuentas nuevo, con estructuras que ya no existen y códigos que nadie recuerda. El proyecto se multiplica por el tamaño del pasado en vez del tamaño del presente.
  • El histórico se consulta, no se opera: una visita de la DIAN, un reclamo laboral, un comparativo contra el año pasado. Unas pocas veces al año, siempre en modo lectura.
  • Y el sistema nuevo arranca sucio: heredando en el día uno las inconsistencias que el viejo acumuló durante una década — que suelen ser parte de la razón de irse.

Para consultar unas veces al año no se traslada la biblioteca entera: se deja donde está, ordenada y con llave.

La jugada de dos piezas

Pieza 1 — el sistema viejo se congela. Una imagen o máquina virtual con el sistema y su base de datos, aislada de la operación, disponible para consultas. No es un truco de esquina: es la práctica estándar para sistemas heredados — y cuando un fabricante descontinúa un producto, es lo que él mismo recomienda a sus clientes, como está pasando ahora mismo con el fin de soporte de Siesa 8.5.

El fundamento legal es mejor de lo que la gente cree: el artículo 28 de la Ley 962 de 2005 exige conservar los libros y papeles del comerciante por diez años desde el último asiento, y permite hacerlo en cualquier medio técnico, magnético o electrónico que garantice su reproducción exacta. La norma no pide mantener el software en operación ni pagarle soporte a nadie: pide poder reproducir la información. Un sistema congelado que abre y consulta cumple — aunque congelarlo bien tiene su propia letra pequeña, porque la máquina apagada «por si acaso» no es lo mismo que un archivo que abre en diez años.

Pieza 2 — el sistema nuevo arranca con saldos iniciales. Al corte elegido, el nuevo recibe el estado del negocio, no su biografía: los saldos de cada cuenta entran como asiento de apertura, la cartera entra factura por factura pero solo la abierta, y el inventario entra contado y valorizado. Desde el primer día todo lo nuevo nace ordenado, y todo lo viejo queda a una consulta de distancia.

Qué cruza y qué se queda

Cruza al sistema nuevoSe queda en el congelado
Terceros con su información tributariaLos movimientos de todos los años
Plan de cuentas homologadoLos documentos ya cerrados
Saldos por cuenta (y por tercero donde aplica)Los reportes históricos
Cartera y cuentas por pagar, documento a documento, solo abiertos
Inventario contado y valorizado
Empleados con sus datos laborales vigentes

Dos detalles que evitan sustos después:

  • La cartera abierta cruza documento a documento, no como un saldo global. Es lo que permite aplicar cada pago futuro contra su factura y cobrar con soporte.
  • Los documentos electrónicos tienen doble respaldo. Las facturas y la nómina electrónica de los últimos años no viven solo en tu servidor: tienen su copia en los servicios de la DIAN, consultable por su código único. El congelado es tu comodidad; la DIAN es el respaldo de lo transmitido.

El corte: diciembre es el natural, no el único

El 1 de enero es el corte con menos fricción: los saldos vienen del cierre del año —que igual había que hacer—, el año fiscal arranca completo en el sistema nuevo, y los comparativos futuros quedan limpios. Se puede cortar en cualquier fin de mes con saldos verificados; solo exige más cuidado con los acumulados del año, sobre todo en nómina.

Lo que el calendario no perdona es la preparación. Depurar terceros, homologar el plan de cuentas, contar el inventario y cuadrar los saldos toma semanas, y son semanas del contador y de tu equipo, no solo del proveedor. Una migración decidida en noviembre no corta bien en enero. Si tu sistema además tiene fecha de vencimiento, el margen para aplazar la decisión no lo pones tú.

Cómo se ve esto en Kreski

Sin humo, porque una migración forzada es el peor momento para comprar promesas: no hay un botón que lea tu sistema viejo y lo deje todo puesto. Lo que sí hay es un método que se puede mirar antes de que ocurra.

Primero el diagnóstico: qué de lo tuyo cae solo, qué se vería bien y estaría mal, qué no tiene equivalente aquí y qué hay que volver a configurar — con cuántos datos hay en cada tramo, que es lo que convierte «se puede migrar» en «cuesta esto y tarda esto». Después la carga viaja en archivos que se abren y se corrigen antes de que entren, se ensaya entera en seco, y al final se comprueba registro contra registro en vez de contar filas: los totales cuadran de las dos formas, pero solo una encuentra los que se cambiaron de sitio. Está contado completo en migrar tu software contable a Kreski.

Y no arrancas de un lienzo en blanco: la contabilidad trae el plan de cuentas colombiano con sus impuestos y se homologa al tuyo en vez de construirse desde cero. Los terceros van primero; la implementación arranca por ahí, con la lista de qué preparar desde el primer día.

Del otro lado del corte queda lo que viste en la guía de elección: facturación electrónica válida ante la DIAN, nómina con PILA y nómina electrónica, inventario y contabilidad en un solo sistema — con precios publicados para que la cuenta la hagas antes de llamarnos.

Si estás frente a esta decisión, agenda una demo y dinos en qué sistema estás hoy: te decimos con la misma franqueza si el cambio te sirve — y qué no hacemos, antes de que lo descubras tarde.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que migrar todo el histórico al sistema nuevo?

No, y casi nunca conviene. Homologar años de movimientos de una estructura vieja a un plan de cuentas nuevo multiplica el costo y el riesgo del proyecto, para un dato que se consulta unas pocas veces al año. Lo que cruza al sistema nuevo es el presente: maestros, saldos y documentos abiertos. El histórico se conserva en el sistema viejo, congelado y consultable.

¿Cuánto tiempo debo conservar la información del sistema anterior?

La regla general del comercio colombiano son diez años desde el último asiento, documento o comprobante (artículo 28 de la Ley 962 de 2005). La misma norma permite conservarlos en cualquier medio técnico, magnético o electrónico que garantice su reproducción exacta — no exige mantener el software en operación, exige poder reproducir la información.

¿Cuál es la mejor fecha para hacer el corte?

El 1 de enero es el corte natural: arrancas el año fiscal completo en el sistema nuevo, con los saldos del cierre auditados. Pero no es el único — se puede cortar en cualquier fin de mes con saldos verificados. Lo que no perdona el calendario es la preparación: homologar maestros y cuadrar saldos toma semanas, así que la decisión de diciembre se toma en septiembre.

¿Qué datos se llevan al sistema nuevo?

Los maestros (terceros con su información tributaria, productos, plan de cuentas homologado, empleados con sus datos laborales vigentes), los saldos por cuenta —y por tercero donde aplica—, la cartera y las cuentas por pagar documento a documento pero solo los abiertos, y el inventario valorizado. Es una fracción pequeña de la base de datos, y es todo lo que la operación necesita para seguir.

¿El histórico queda consultable de verdad?

Sí, por dos vías. El sistema viejo congelado en una máquina virtual sigue siendo consultable para reportes y soportes — es un medio electrónico que garantiza reproducción exacta, que es lo que la ley pide. Y los documentos electrónicos —facturas y nómina electrónica— tienen además su copia en los servicios de la DIAN, consultables por su código único.

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